La plataforma crítica la campaña de propaganda y normalización belicista que tomará las calles de Valladolid este sábado 6 de junio, recordando que «cada euro destinado a las armas es un euro gastado en contra de los servicios sociales y de las necesidades de la clase trabajadora».
Valladolid, 5 de junio de 2026. Con motivo de los actos programados en nuestra ciudad para este sábado 6 de junio en el marco del Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS 2026), la plataforma Valladolid contra la Guerra —formada por movimientos sociales, organizaciones feministas, sindicatos, partidos políticos y personas a título individual— quiere manifestar su más absoluto rechazo a la utilización del espacio público para la apología del militarismo y la normalización de la guerra.
A lo largo de la jornada de este sábado, Valladolid se convertirá en el escenario de diversas actividades que incluyen una exposición estática de materiales en el Paseo Central del Campo Grande, jornadas de puertas abiertas en el Palacio Real y en la Academia de Caballería, y un acto de arriado solemne de bandera. Desde la plataforma denunciamos que este despliegue no constituye un mero acto institucional, sino una flagrante operación de propaganda destinada a imbuir a la sociedad civil de un discurso belicista y asimilable a la lógica de la confrontación armada.
Esta exhibición de fuerzas se produce en un alarmante contexto de aumento del discurso belicista por parte de los gobiernos y del ejecutivo central. Lejos de apostar por las vías diplomáticas, la cooperación y el respeto estricto al derecho internacional para la resolución pacífica de los conflictos, asistimos a una peligrosa escalada armamentística e imperialista. El lema institucional elegido para esta edición, «Todos unidos defendemos España», enmascara una doctrina de alineamiento con las políticas de la OTAN y de injerencia que solo conducen al sufrimiento de los pueblos.
La plataforma denuncia el enorme coste económico que supone la organización de estos fastos de exhibición militar, un derroche intolerable mientras los servicios públicos esenciales sufren un deterioro constante. Sostenemos con firmeza que «menos dinero para armas significa más dinero para hospitales». Exigimos que los recursos públicos se destinen a fortalecer el escudo social, la sanidad, la educación y la protección de la ciudadanía, y no a engrasar la maquinaria de guerra.
Asimismo, queremos poner el foco sobre el gasto militar oculto. Gran parte del presupuesto real que el Estado destina a fines armamentísticos se camufla de manera deliberada en otros ministerios ajenos a Defensa, como los de Industria o Infraestructuras. Esta estrategia busca esquivar el control público directo y maquillar las cifras ante la ciudadanía, detrayendo unos fondos que deberían rescatar las condiciones de vida de la gente en lugar de alimentar la industria bélica.
Frente a los discursos nacionalistas que pretenden cohesionar a la población en torno a las armas, recordamos que la historia demuestra de manera sistemática que quien más pierde en la guerra es la clase trabajadora. Son las familias trabajadoras las que asumen las crisis económicas derivadas de los conflictos, las que sufren los recortes sociales para financiar los presupuestos bélicos y las que ponen las vidas en los frentes para defender los intereses de las élites financieras e imperialistas.
Por todo ello, Valladolid contra la Guerra hace un llamamiento a las vecinas y vecinos de Valladolid a no participar en estas actividades de legitimación de la violencia y a organizarse para defender una cultura de paz, justicia social y solidaridad internacional entre los pueblos.
